Título: Juicio Final
Título original: Just Cause
Autor: John Katzenbach
Año de publicación: 1.992
Editorial Zeta
Número de páginas: 590
Matthew Cowart, un famoso periodista de Miami, recibe la carta de un hombre condenado a muerte que asegura ser inocente. Pese a su escepticismo inicial, Cowart empieza a investigar. Convencido de que el acusado no cometió los delitos que se le imputan, publica en sus artículos una información que permite al convicto salir en libertad, tras lo cual recibe un premio Pulitzer por su tarea periodística. Sin embargo, y para su horror, el escritor se percata de que ha puesto en marcha una tremenda máquina de matar y que ahora le toca a él intentar, en una carrera contra el reloj, que se haga justicia fuera de los tribunales.
.png)
Una vez más, este escritor estadounidense nos atrapa con su forma de escribir y otra historia más, bastante buena por cierto. En este caso, Katzenbach nos presenta a Matthew Cowart, un periodista consolidado del Miami Journal que vive tan sólo para su trabajo y al que poco o nada importa su vida personal (la cual es bastante solitaria y aburrida); pero un día recibe la carta de Robert Earl Ferguson, un hombre condenado al corredor de la muerte que alega ser inocente del asesinato de una niñita, y escribe al periodista de una manera curiosa, alegando que él conoce a quien cometió el delito y que él sólo fue una piedra en el camino, un hombre equivocado en el momento equivocado. A raíz de esto pide ayuda al periodista para salvarse de su ejecución en la silla eléctrica.
A partir de ese momento, Matthew se va adentrando en una historia en la que se encontrará con varios indicios, pistas y procederes inadecuados por parte de los detectives del caso, que lo convencen de que Bobby Earl es inocente, aunque nadie más está convencido de la inocencia de este hombre. Cowart empieza una lucha contrarelloj donde se encuentra con aciertos y desaciertos que lo llevan a lo que parece un callejón sin salida.
Juicio Final tiene sus puntos asombrosos y otros que caen en un pozo de inconvenientes. No lo considero el mejor libro de este autor y ahora podrán saber por qué.