Sí a los libros con más de trescientas páginas

8 de mayo de 2014

Encontré felicidad en libros de más de 300 páginas

Y es que los números, así como la apariencia, creo que no pasan de ser más que eso, números y apariencias.
En muchas ocasiones es como que tenemos empezar una historia o comprar un libro cuando vemos el grosor que lleva encima, este tipo de condiciones a la hora de elegir un libro las conozco por experiencia propia, porque hace no mucho tiempo atrás yo también pensaba más de dos veces al momento de comprar u libro que tiene, digamos, unos 100 o 150 páginas más de lo que algunos están acostumbrados a adquirir.

Sin embargo, después de un tiempo descubrí que cuantas más páginas tengo a mi disposición mayor aún es la aventura y la diversión que me brindan.
Aquí se cumple lo que dije al principio... La cantidad de páginas son sólo eso; unos cuantos números más, unos cuantos números menos.
No hay razón para decir NO a un libro mucho más grande, pues, cuanto más largo va siendo, disfrutamos, masticamos, digerimos la historia y al final de este proceso terminamos alimentando de manera satisfactoria a nuestra mente.

Hay veces en las que al mirar en vivo un libro muy grande nos sentimos incapaces de terminar de leer, pero sin darnos cuenta tiempo después leemos un libro aún más extenso que el primero que nos causaba "terror", por ejemplo, en formato digital, y es como si se nos hiciera más fácil pasar páginas sin tener demasiado en cuenta de los números que ya avanzamos y los que todavía nos faltan... A mi este ejemplo me pasa muy a menudo, incluso hasta ahora, aunque tenga un poco más de paciencia para leer obras largas.

Al fijarnos demasiado en características irrelevantes antes de leer, capaz y ya ni hacemos caso siquiera al nombre o la trama que podrían ser aún mejor de lo pensado. Nos inhibimos por lo que representa por fuera y olvidamos la historia que puede estar conteniendo.

No obstante también, una historia o libro que se predispone a caracterizarse por su larga duración tiene que ser un muy buen libro, tiene que tener la trama que encaje de manera exacta y eficiente con todo el peso que espera brindar a los lectores, pues, me parece que de nada sirve un libro larguísimo y que nos ofrezca sólo monotonía y nada de emoción página tras página. ¿No les parece?

Es así que concluyo diciendo que un libro que es extenso pero a la vez bueno en cada página que recorres es un libro que vale por mil.

Y tú; ¿Prefieres algo rápido y bueno o largo y placentero?, ¿Trescientas páginas o ciento cincuenta? :)

2 comentarios :

  1. Hola Cristina.. confieso que amo los libros gordos.. me encantan! cuanto mas grandes mejor... pero claro como tu dices... si la historia atrapa y no es monótona porque sino no tiene sentido y se vuelve muy pesado y aburrido. Por suerte no me ha pasado de encontrar un libro así.. pero creo que hay de todo. Libros muy cortos y maravillosos y muy largos y también muy buenos. :) Personalmente los prefiero grandes pero con una gran historia detrás :)

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    1. Pues bien por ti... Yo en mi caso los prefiero en buen estado, tipo un cuerpo fitness pero de los libros... No muy gordos pero tampoco demasiado flacos jajajaaja ;)

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